6. los escritores y el cine

BERTOLD BRECHT (1963)
La quimera del Oro


“Tardé un tiempo en decidirme a ver el film de Charlie Chaplin La quimera del oro, pues me parece horrible la música que se escucha en el cine donde se proyecta. Pero, al final, el desaliento que parece haber provocado en todos los aficionados que conozco me impulsó a dar el paso. Encuentro justificado su desaliento.
[…] Aquejado de amnesia e incapaz de hallar una mina de oro, Big Jim encuentra a Charlie, el único hombre que podría mostrársela, pero ambos pasan de largo con indiferencia; es éste un acontecimiento que, en la escena teatral, destruiría en cualquier circunstancia la fe del auditorio en la capacidad del autor para manipular los hechos.
El cine no tiene responsabilidades; no está sometido a tensiones. Su dramaturgia no sufre complicaciones, sencillamente porque el producto no es otra cosa que unos cuantos metros de celuloide metidos en una caja de lata, y de ahí no pueden escaparse.”

Autor: Lorenzo Vilches Manterola

Catedrático de universidad

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